Día 3: Entre templos y picante
Primer día completo en Chiang Mai, y tras hacer un desayuno monkey's style, arrancamos el día visitando el "Wat Chedi Luang", antigua morada del buda esmeralda, que hoy en día está en Bangkok. A pesar de lo dañado que está el Chedi, que antiguamente medía 80 metros de alto, aún conserva alguno de los elefantes que lo rodean.
El templo,impresionante también con sus altísimas columnas enmarcando el primer buda de pie que nos hemos encontrado, al menos como figura principal.
Una visita más que hacemos prácticamente solos. Nos está sorprendiendo gratamente los pocos turistas que nos estamos encontrando. Poder ver todo esto tranquilo y sin estar esquivando a nadie es una maravilla.
Al salir, decidimos entrar en el 7 eleven a hacer alguna turistada de manual, así que compramos un Sandwich mixto (especialidad del super, jajaja), bálsamo de tigre, un redbull (es original de Tailandia)y un bote de hierbas que habíamos visto oler a los Tailandeses y yo tenía curiosidad (debe ser para desentaponar la nariz, nos recuerda al Vicks Vaporub de toda la vida).
Tras charlar con un hombre muy majete que nos contó que su hija vivía en Bilbao y estaba casada con un tal Endika, cogimos rumbo Este a buscar un sitio para comer recomendado por la guía Michelín. Llegamos a un mercado local en el que nos comimos tres cancarros de noodles diferentes. Estaban muy muy buenos, pero sobre todo SUPER picantes. Aunque sabemos que a algún Monkey no le hubiera parecido para tanto, a los que estábamos allí, nos estuvo ardiendo la boca media hora después de acabar de comer. Comimos por cuatro duros, salió más cara la comida del Burger King de Monkey A.
Cogimos un songthaew para ir a ver el "Wat Chiang man", el templo más antiguo de Chiang Mai, con un bonito Chedi sostenido por unos elefantes; pero lo que más nos gustó fue un templo lateral en el que a través de sus pinturas entendimos que se contaba la historia de Buda.
Volvimos al hotel a darnos un chapuzón y fuimos en busca de un mercado nocturno que había leído que tenía muy buen ambiente para ir a cenar, y así era. Se llama Ploen Ruedee night market y era una placita rodeada de puestos de comida con un grupo tocando música en directo. El sitio, muy chulo; la comida...sin más, pero bueno,echamos el rato.
Para volver al hotel pedimos un grab, ya que empezó a llover a cántaros, y tras aguantar a unos guiris gritando porque pensaban que les íbamos a quitar el suyo (cosa improbable, porque la reserva del coche se hace con una app en la que aparece tu nombre y a dónde vas)nos fuimos a sobar, bien cansaditos otra vez...
Viajazo!! A seguir disfrutando :-)
ResponderEliminarMuchas thankius cu!!
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